
Motor sin escobillas, no de escobillas
En un motor con escobillas, dos carbones llevan la corriente al rotor a través del colector. Rozan, se calientan y se van acortando — por eso en las opiniones de las máquinas baratas se lee tantas veces que «a la segunda temporada perdió fuerza». Aquí esos carbones no existen: dentro no hay nada que se lime al funcionar.







